Los consumos cambian, las industrias se adaptan. Hoy, la gente quiere llevar la música en el móvil, la vida gira en torno a este dispositivo, y hay plataformas que ofrecen acceso ilimitado a la música en cualquier sitio y sin necesidad siquiera de WiFi. De ahí surge su auge. Pues bien, un nuevo estudio ha revelado que los ingresos de diferentes servicios musicales en ‘streaming’ superarán a los obtenidos por la descarga directa de canciones, como iTunes, entre otros; en 2018.
Este modelo de música en ‘streaming’ es uno de los referentes actuales en modelos de comercio electrónico. De manera concreta, Spotify es el servicio que puso de moda este modelo, y se estipula que para el 2017 conseguirá unos ingresos de más de 1.000 millones de dólares (más de 905 millones de euros) frente a los actuales 782 millones que se facturarán este curso.
El estudio, elaborado por Juniper Research, ha resaltado las enormes cuotas de crecimiento del ‘streaming’, mientras que las descargas legales se están estancando. Los rendimientos por suscripción y el éxito de los modelos ‘freemium’ (acceso a música gratis a cambio de insertar anuncios publicitarios) son los que están impulsando el crecimiento de esta industria en contenidos digitales.
Asimismo, el estudio refleja cómo los servicios ‘freemium’ funcionarán para atraer a un número creciente de usuarios, gozando de una creciente influencia en la canalización de los consumidores hacia las opciones de suscripción más rentables, que son las que realmente generarán beneficios tangibles.
Este crecimiento también se respalda en que Juniper Research anuncia que el número de empresas y plataformas que ofrecen servicios basados en la publicidad descenderá, gracias a la fortaleza de la misma Spotify.
Nuevos jugadores en el negocio
La reciente irrupción de Apple, con su poderosa cuenta de resultados, cambia el tablero y supone una amenaza para Spotify, que casi ejercía como un monopolio en países como España. La firma que comanda Tim Cook cuenta con buen músculo financiero en el último trimestre de 2014 batió todos los récords y ganó 6.040 millones de euros, con lo cual la compañía puede asumir pérdidas en este pulso en el que la capacidad de aguante hasta la normalización del modelo es asunto clave.
Spotify acaba de levantar 446 millones de euros en una ronda de financiación, pero es una empresa en pérdidas (162 millones de euros): la firma sueca tiene que destinar el 70 por ciento de sus ingresos a pagar ‘royalties’ a las discográficas (la mayor parte, a las tres multinacionales, Universal, Sony y Warner, que, de hecho, participan en el accionariado de la compañía).
Pandora, bien implantada en EE UU; Deezer, con gran presencia en Francia; Tidal, impulsada por el rapero Jay-Z con Madonna como aliada, y Google Play Music (a la espera de ver qué ocurre con la plataforma de YouTube, Music Key) son algunos de los competidores del nuevo tablero.