Con más de 50 millones de usuarios en todo el planeta, Netflix ha sido hasta ahora el rey de la transmisión de películas y series vía internet. Pero a partir de abril deberá enfrentarse a un gran enemigo: la cadena HBO, que lanzará su propio servicio en línea. A estas empresas se sumarán varias más, en una batalla sin cuartel que puede cambiar la forma en que se ve televisión.
A mediados del año pasado, los ejecutivos de Netflix celebraban por partida doble en sus cuarteles centrales de California. Mientras el servicio de transmisión por internet de películas, series y documentales superaba por primera vez la marca de los 50 millones de suscriptores globales, las ganancias sumaban 1,34 mil millones de dólares, cifra 36,9% superior a la alcanzada en el mismo período de 2013. Pero la felicidad duró poco, porque la pesadilla que los propios mandamases de la empresa habían analizado por años finalmente se hizo realidad en octubre: la cadena HBO, que transmite series tan populares y prestigiosas como Game Of Thrones y Girls, anunciaba en una junta de accionistas que lanzaría su plataforma HBO GO como un servicio web unitario e independiente.
Hasta ese anuncio, GO -que llegó a Chile y al resto de Latinoamérica en diciembre de 2012- estaba concebido como una plataforma complementaria para que los suscriptores de HBO en servicios como Directv pudieran ver sus contenidos en computadores, tabletas y celulares. Pero la noticia divulgada por Richard Plepler, presidente de la empresa, cambió por completo ese panorama. “Existe una enorme y creciente oportunidad que no debería ser ignorada. Es hora de remover todas las barreras para quienes quieren HBO. Así que en 2015 lanzaremos un servicio independiente”, señaló en la junta.
Dos meses después de esa conferencia, la revista Fortune obtenía un memo interno de la compañía en el que definía que el lanzamiento inicial en Estados Unidos de este nuevo GO, que no requerirá suscripción al cable ni a televisión satelital, será en abril y coincidirá con el estreno de la quinta temporada de Game Of Thrones. Era la confirmación final de una guerra que durante 2015 marcará la industria del streaming, nombre con el que se conoce la transmisión de contenidos por internet y que durante este año sumará varios otros nuevos actores como Showtime y la cadena deportiva ESPN. “Finalmente ha llegado la hora de romper de manera definitiva con el carísimo servicio de televisión por cable… o al menos de repensar seriamente esa relación”, planteó el analista en medios digitales Geoffrey Fowler en Wall Street Journal.
“Todos en la industria quieren ver qué pasará con el lanzamiento de la versión independiente de HBO GO… o como quiera que se termine llamando. Esto atañe tanto a Netflix como a Amazon y otras cadenas que deberán tener servicios unitarios listos para ser lanzados si GO tiene éxito. Si lo logra, otras estaciones seguirán ese camino y llevará a que muchos consumidores ‘corten el cable’ por decirlo de una forma.  En caso que HBO no pueda hacer funcionar este modelo, otros canales que no inspiran ni siquiera una fracción de la lealtad que esa cadena genera no tendrán ninguna oportunidad”, explica Jason Lynch, analista de televisión del portal Quartz (www.qz.com).  Se trata una lucha que también podría tener repercusiones importantes en Chile, ya que según cifras de GfK Adimark, el 9% de los chilenos ya está suscrito a algún servicio de películas o series por internet.
Desde HBO Latinoamérica explican que el gran plus de GO ha radicado hasta ahora en su programación: “Todo el contenido original de HBO, como sus series domésticas, las series producidas por más de 10 años en América Latina y sus documentales pueden ser disfrutadas exclusivamente a través de plataformas como GO. Además, tenemos en exclusiva la primera ventana de transmisión del 65% de la taquilla de Hollywood”.
Lucha de titanes
Esta batalla del streaming tiene varias aristas. Una de ellas es el afán de Netflix, servicio que opera en Chile en 2011, de responder al desafío de su nuevo némesis. Reed Hastings, presidente de la empresa, ya había afirmado hace cuatro años que HBO era el mayor dolor de cabeza dentro de sus planes futuros, mientras que en 2013 Ted Sarandos, jefe de contenidos, afirmó a GQ que la empresa tenía claro lo que se venía: “El objetivo es convertirse en HBO más rápido de lo que HBO pueda transformarse en nosotros”.
Por eso, en un tour prensa realizado hace algunos días en Estados Unidos Netflix apostó por destacar las 320 horas de series originales, documentales y programación infantil que estarán disponibles este año. A los productos consagrados como la serie House Of Cards se sumarán nuevas opciones como Daredevil, el primero de cuatro programas que la cadena producirá usando personajes de los cómics Marvel y que debutará en abril.
Hasta ahora esta estrategia de contenidos propios ha funcionado: en 2014 Netflix invirtió 3 mil millones de dólares en la producción de programas originales y en la adquisición de otros, lo que le permitió obtener nueve premios Emmy.  El problema es que el año pasado apareció otro rival como Amazon Prime, que por ahora opera sólo en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, pero que ya tiene 20 millones de usuarios norteamericanos. Este servicio invirtió 2 mil millones de dólares en contenidos y los resultados se hicieron notar en los recientes Globos de Oro, donde el programa Transparent, que trata sobre un padre transgénero, se llevó los premios a mejor comedia y mejor actor de comedia.
A esto se suma el reciente anuncio de que el director Woody Allen (Blue Jasmine) creará la primera serie de su carrera para Amazon. Para contrarrestar estas arremetidas, Netflix también prepara otras estrategias que remecerían tanto el negocio televisivo como el del cine. Por ejemplo, la empresa ya acordó con el estudio Weinstein el estreno simultáneo de la secuela de la película El tigre y el dragón en la pantalla grande y vía streaming. A este debut fijado para agosto se sumaría el estreno exclusivo vía internet de la nueva cinta de la saga cómica Pee Wee Herman.
Según explica Jason Lynch, HBO optará por cautivar a los usuarios con el prestigio de series ya existentes en lugar de crear contenido exclusivo, para así no perder del todo a sus suscriptores tradicionales. Para el analista, los dos factores más importantes para atraer clientes en el streaming son el “contenido original, es decir series que no encuentras en ningún otro lugar y sobre las que todos hablan,  y contenido adquirido previamente, ya sean shows o películas que la gente quiere ver”. Lynch agrega que la facilidad de uso de los servicios también es clave y “en ese departamento HBO y Netflix lo hacen muy bien”.
Esa última empresa también tiene habilitado un plan que ofrece contenido en Ultra HD, formato cuya resolución es cuatro veces superior a la alta definición normal y que también ha motivado la aparición de otros servicios como Ultraflix. Este fue lanzado hace algunos días en Estados Unidos y ofrece casi 500 horas en Ultra HD, incluyendo cintas como Rocky y Rain Man.  Según afirman en HBO Latinoamérica, hoy la empresa desarrolla todo su “contenido en HD e incluso varias de nuestras empresas productoras de contenido original ya trabajan en formato 4K, con el objetivo de moverse con las tendencias de la industria”.
Si bien todavía no se sabe cuánto cobrará HBO por su nuevo servicio (Netflix vale entre 4.800 y 7.300 al mes), el interés es alto. En 2012, el sitio TakeMyMoneyHbo.com preguntó cuánto estaría dispuesta a pagar la gente por un servicio unitario como GO: recibió más 163.000 visitantes en 48 horas y estableció que los usuarios pagarían unos 7.300 pesos al mes. Aunque la cadena no confirmó una fecha de llegada a Latinoamérica de esta nueva versión de GO, Lynch afirma que si tiene éxito la cadena “querrá abrir el acceso internacional lo más rápido posible. Si hay dinero para ganar en esto, y parece que lo hay a raudales, no querrá dejar nada en la mesa para que alguien más lo tome”.
Asalto generalizado
El debut de HBO GO no será lo único que marcará al streaming durante 2015. En octubre, CBS -que emite programas como The Big Bang Theory  y The Good Wife- lanzó su propio servicio streaming en Estados Unidos. Además, el canal Showtime -responsable de las series Homeland y Masters of Sex- informó que durante 2015 habilitará un servicio similar a GO. Estos anuncios están causando una seria preocupación en la industria televisiva: aunque en Chile la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) informó que los usuarios de TV satelital y el cable siguen creciendo -23,9% y 7,9% respectivamente entre junio de 2013 y junio de 2014-, en Estados Unidos el año pasado marcó la primera caída registrada en las suscripciones a dichos servicios.
Alison Moore, vicepresidenta de TV Everywhere -servicio streaming lanzado por NBC en diciembre -, explicó al diario USA Today que la gran ventaja de estos servicios está en darles a los usuarios una libertad total: “Puedes ver tus shows en tu televisor, en su dispositivo móvil, en una tableta o en tu computador”.  La empresa de televisión satelital Dish Network decidió sumarse a esta tendencia y en la feria tecnológica CES, realizada hace algunos días en Las Vegas, presentó su servicio en línea Sling TV con un costo de 20 dólares mensuales. Su característica básica es ofrecer paquetes de canales entre los que destacan las cadenas ESPN y ESPN 2, que por primera vez estarán disponibles sin tener que pagar una suscripción de cable.
Para los expertos esta es una pista más que augura una programación a la carta. Muchos analistas en televisión se han quejado de que las cuentas de la televisión pagada son muy altas y de que los consumidores  deberían poder pagar un valor menos y elegir una oferta de canales más pequeña que coincida con sus gustos.  Precisamente, en la misma feria CES Ted Sarandos, jefe de contenidos de Netflix, explicó que los análisis hechos por la empresa muestran que cuando la gente usa su servicio ve televisión de forma diferente a la tradicional.
“Todo lo que se consume en Netflix se ve de forma muy deliberada; no es un adorno de fondo. No es algo que enciendes y lo dejas abandonado mientras vas a almorzar. Además, induce a ver la misma serie hasta que terminaste todos los episodios. Es algo muy similar a lo que ocurre con los libros, pero aquí la gente dice ‘Esta noche voy a empezar a ver Breaking Bad”, explicó.

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